viernes, 16 de octubre de 2009

¿Qué Comen los Dragones?

¿Qué comen los dragones? ¿Acaso se alimentan de carbón, haciendo algún tipo de “ciclo del fuego” en su digestión? ¿O tal vez se nutren de personas, con preferencia de princesas, y por la escasez de tal bocado llegaron a la extinción?

¿Para qué vuelan los pegasos? Si comen hierbas de la tierra y no tienen depredador ¿Acaso migran a algún lugar para evitar el calor? ¿Extienden sus alas en manadas hasta encontrar espacio mejor? 

¿Qué podrán comer las hadas, si su tamaño es el de una flor? ¿Acaso harán cenas de hormigas y criaderos de mariquitas, tal vez banquetes con semillas o guisos de roedor?

¿Dónde será que viven los gnomos?
¿Por qué ya no hay ave fénix?
¿Cuánto vivirá un unicornio?
¿Alguien lo puede asegurar?

Pero lo más importante de todo, y de lo que nunca debes dudar, es que te quiero a mi modo, aunque cueste trabajo confesar.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Tontos

Ese día, después de hablar con él, pensé que era un tonto. Toda la tarde estuve encontrando argumentos que debí haberle expuesto para explicarle que no tenía la razón. Era muy evidente. Cualquiera con dos dedos de frente podría percatarse de las fallas conceptuales en su discurso. Incluso aseguraría que había un error de ortografía en algo que le pude leer ¡Qué pena! 

Entonces llegué a mi casa, continué con mi rutina normal hasta el anochecer. La almohada me dio otras mil y una razones más para concluir que era un tonto de primera ¿Cómo pueden existir personas así? Además era despectivo cuando hablabla y siempre me miraba como burlándose de mí. El mundo está lleno de locos, por lo que pensé en la manera más apropiada y cortés de decirle la verdad sobre mis opiniones, no me iba a quedar callada así nada más.

Di varias vueltas en la cama porque de ninguna forma me sentía cómoda, no conseguía conciliar el sueño, me levanté a beber un poco de agua. Fue en ese momento cuando me pregunté ¿Por qué pienso tanto en semejante tonto?


Y la respuesta me llegó de forma casi espontánea, natural, sin estrépito alguno.

¿Cómo puede gustarme este tonto? ¡Tendría que ser muy tonta para que me atrajera! ¡Qué pena! El mundo está lleno de locos... y de tontos.

viernes, 9 de octubre de 2009

Encuentro de Dos Almas

Ella lo estuvo buscando durante largo tiempo. Incluso de niña había soñado con un encuentro así... súbito y encantador. Más siempre hubo problemas, obstáculos y distracciones… hasta que llegó el día en el cual casi había olvidado por completo que ese anhelo existía dentro de su corazón, que había fantaseado con ese instante por largos períodos de ensoñación.

Lo vio de lejos un día, pasó cerca de un almacén y él estaba dentro, llamó su atención de inmediato, pero no atinó a tomar acción alguna y mucho menos acercarse a tan inesperada visión.

Después pensaba en él con frecuencia, su imagen había quedado estampada en su mente, y sintió la necesidad de buscarlo, no podía dejar perder esta oportunidad. Había aplazado tantas ilusiones, había frustrado tantos deseos ¡pero ahora no! Este sería el momento de actuar, de ir hacia su anhelo sin dudar, sin esperar la aprobación de quien fuera y sin vacilar.

Él por su parte pasaba por la vida en su cotidianidad, todos los días las mismas situaciones, las mismas acciones y similares reacciones. Él esperaba algo mejor, alguien que gustara de su temperamento, que le cuidara y le acompañara en sus búsquedas. ¿Cuándo llegaría?

Tomada la decisión, ella volvió nuevamente a almacén donde lo había visto la primera vez, esperando encontrarlo en ese lugar... y estaba allí, aquella dulce mirada, aquella postura elegante, aquella divertida actitud… seguían allí como expectantes. Sentía que él también ansiaba un encuentro así.

Él la acompañó hasta su casa, le alegró la vida, se mostró complacido de estar a su lado, pues también la estaba buscando.

Y así fue, el encuentro de dos almas, una mujer y su mascota, que se hicieron amigos hasta la eternidad.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Carta de Despedida

Y me despido de ti, aunque sigues a mi lado, porque entiendo que la vida nos tiene preparados trayectos distintos, porque veo que a pesar de compartir a diario, se siente una distancia y un vacío entre nosotros que nos separa más allá de los mismos cuerpos.

En mi corazón aún habita tu imagen, tenlo por seguro, pero ya se ha
tornado gris, ha perdido los vivos destellos del encuentro casual, del detalle inesperado, del beso robado. Ahora sólo pasas desapercibido entre mis pensamientos, tu nombre es un eco profundo en mi nostalgia, y tu mirada es un atardecer del otoño que se marcha.

Me voy de este lugar, de este tiempo, abandono definitivamente esta caminata. Un recorrido que emprendí contigo, en el cual aprendí del amor y del dolor, de la alegría y de la rabia… pero ya no hay más que conquistar de este recorrido. Tú y yo sabemos que esto tiene fin.

Espero que cada uno encuentre sueños, ilusiones y realidades más amables para nuestra existencia, experiencias más amigables para nuestras almas. Espero que amemos profundamente nuevamente y que con ansiedad recibamos otras pasiones y otras caricias.

Es tiempo ya de partir, aunque sigues a mi lado, y ya sólo sabrás de mí lo que, en sueños, los ángeles te traigan.

lunes, 5 de octubre de 2009

Dejar Ir

Al principio era invisible. No se podía observar una clara diferencia entre el estado actual y la manera como siempre la habíamos encontrado. ¡Qué curioso! Los grandes sucesos inician con pequeños detalles que no distinguimos, que pasan desapercibidos. Y después nos preguntamos cómo hemos llegado hasta tal punto. Puntos irreversibles, sin marcha atrás.

Llegó un día en el cual ya se podía experimentar que algo estaba sucediendo, que la situación había cambiado. Ella se mostraba irritable, la paciencia que le caracterizaba no era la misma y se mostraba tensa por largos períodos de tiempo. Pero nadie dijo una palabra. Su sonrisa era la de todos los días. Sus brazos ofrecían la misma calma y su regazo seguía siendo tan apacible como un amanecer. Aún era ella.


Así pasaron los días, incluso meses si mal no recuerdo, hasta que llegó el tiempo. Fue un episodio que nadie esperaba. Yo lo presencié, y llevo el recuerdo conmigo durante los momentos de soledad. Ella estaba sentada en el suelo, recostada en la pared de la habitación. La mirada perdida, la piel pálida… y la herida.

- ¿Cómo pudo pasar? ¿A qué hora sucedió? ¿Por qué estaba sola?
- Déjala, llévatela.
- ¡No!

El episodio pasó. Todo volvió a su curso normal. Ustedes se sorprenderían de la capacidad de ciertos seres humanos para la negación, para autocegarse ante lo indeseado. Nadie preguntó más. Los cuestionamientos se convirtieron en mimos y consuelos que la llevaron a actuar como cualquier otro día, como si la vida continuara sin novedad.

Dentro de mí, en cambio, había una sensación de angustia. Veía que todo tenía una apariencia común, demasiado común, demasiado armónica… demasiado perfecta. Como ser humano tratando de ser cuerdo y con sus cinco sentidos, dudé de esa atmósfera de perfección. Entonces opté por distanciarme. No quería presenciar el desenlace, ni ser testigo de su estado final.

Supe que nadie quiso dejarla ir. También que la lucha fue larga, y que todos hicieron grandes esfuerzos porque ella se viera, y se sintiera, como si apenas llegara al mundo, buscando belleza en cada detalle de la vida. Permaneció en su habitación, y procuraron que a su alrededor no hubiera mayores cambios, nada aparatoso. Querían inspirarle la sensación apacible de tranquilidad y comodidad que ella misma siempre buscó para todos nosotros.

Yo tampoco la dejé ir. La veo claramente en mi cuarto a diario, cada noche me acuesto en su regazo, siento sus dedos acariciando mi cabello, su voz encantando la noche y sus suspiros rasgando los instantes de silencio. Hasta que el sueño me vence y encuentro en esas visiones de oscuridad la cruda realidad, y es que ella se ha ido a donde no la puedo alcanzar.

viernes, 2 de octubre de 2009

Tú no lo sabes


Tú no lo sabes, pero eres el rostro en todas mis fantasías. Todas las noches dulces sueños te deseo y aunque no me sientas, acaricio tu cabello y te doy un beso de despedida. Me acuesto en la cama y tu expresión en mi pensamiento es lo que llena la oscuridad de calma.

Tú no lo sabes, pero habitas dentro de mí, transitas diariamente desde mi mente hasta mi corazón, haciendo escalas en mi razón, en mis esperanzas y en mis pasiones, pero siempre te las arreglas para no detenerte mucho tiempo en cualquiera de los espacios que te ofrece mi interior.

Tú no lo sabes, pero mi piel se eriza cuando escucho tu nombre, mi pulso se acelera cuando percibo tu voz acercarse y siento mi respiración agitarse cuando apareces en mi puerta… luego te vas, y dejas mi piel, mi pulso y mi respiración, en un vacío que alcanza el infinito.

Tú no lo sabes, pero te he llamado por docenas, te he escrito por centenas, te he buscado por miles y me has respondido por fracciones. ¿Cuándo sabrás que mi sonrisa, no se multiplica sino en tus factores?

Tú no lo sabes, pero tus manos tocan mi alma, tus ojos llenan mi pecho, tus brazos sostienen mi aliento, tu boca enciende mi deseo, y tu partida lastima mi cuerpo.

Tú no lo sabes, pero pienso en ti tan a menudo que imagino tu presencia en cada paso, en cada partida y en cada regreso… y es absurdo este manifiesto, se hace tonta esta declaración, porque tú no sabes que estoy enamorada de ti… y no te conozco.

jueves, 1 de octubre de 2009

Sentimiento al Alba


Eres dulce y suave
Cual grácil ave
Eres ternura y caricia
Sin rastro de sevicia

A veces te distancias
Y a mis brazos rechazas
Otras veces buscarme
Es tu forma de atarme

Si algún día permitiera
Que tu mirada sincera
Se apartara de mi vida
Causarías gran herida

Inmenso dolor llegaría
Harías la existencia vacía
Y mi corazón entero
Quedaría en desespero