En mi corazón aún habita tu imagen, tenlo por seguro, pero ya se ha
tornado gris, ha perdido los vivos destellos del encuentro casual, del detalle inesperado, del beso robado. Ahora sólo pasas desapercibido entre mis pensamientos, tu nombre es un eco profundo en mi nostalgia, y tu mirada es un atardecer del otoño que se marcha.Me voy de este lugar, de este tiempo, abandono definitivamente esta caminata. Un recorrido que emprendí contigo, en el cual aprendí del amor y del dolor, de la alegría y de la rabia… pero ya no hay más que conquistar de este recorrido. Tú y yo sabemos que esto tiene fin.
Espero que cada uno encuentre sueños, ilusiones y realidades más amables para nuestra existencia, experiencias más amigables para nuestras almas. Espero que amemos profundamente nuevamente y que con ansiedad recibamos otras pasiones y otras caricias.
Es tiempo ya de partir, aunque sigues a mi lado, y ya sólo sabrás de mí lo que, en sueños, los ángeles te traigan.
Es un texto interesante; pero todos tienen cierto aire de melancolía, como de tristeza. ¿Crees que eres una mujer triste?
ResponderEliminarNo me considero triste... pero a veces es lo que más fácil puedo expresar de forma literaria, mi felicidad tiene un lenguaje más "simple"
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